Descubrimiento de nuevos sistemas planetarios
Alan P. Boss La búsqueda de planetas externos al Sol y de enanas marrones presenta una larga y desalentadora historia. Durante décadas, los astrónomos han estado buscando pruebas de la existencia de planetas fuera de nuestro Sistema Solar pero los indicios hallados han resultado falsos. Sin embargo, descubrimientos recientes han marcado el advenimiento de una era de hallazgos de sistemas planetarios extrasolares.
Los objetos que se han encontrado aparecen como una mezcla gaseosa de planetas gigantes, similares a Jupiter, y estrellas enanas marrones, objetos elusivos todos ellos, sobre cuya existencia se habían aventurado hipótesis sin que se hubieran podido observar. La masa de las estrellas enanas marrones es un intermedio entre los planetas gigantes y las estrellas de menor masa que consumen hidrógeno, como el Sol; las atmósferas de las frías enanas marrones puede ser muy parecida a las de los planetas gaseosos gigantes. Aparentemente, estos planetas, tendrían que haberse formado en las regiones externas relativamente frías de los discos protoplanetarios, y éste es el motivo por el que el descubrimiento del primer planeta gaseoso gigante con una órbita tan cercana a su estrella central haya sorprendido a los teóricos.
Este descubrimiento les ha forzado a aceptar el hecho de que algunos planetas tuvieron que desplazarse desde su lugar de origen hacia su estrella central. Esta emigración interna parece sin embargo, haber sido insignificante para nuestro Sistema Solar. No cabe duda de que se producirán ajustes teóricos a medida que vayamos aprendiendo de otros sistemas planetarios.
El descubrimiento de los nuevos planetas en la actualidad se realiza por técnicas indirectas. La técnica Astrometrica se centra en el desplazamiento del centro de masas y de la trayectoria de una estrella. As principio se fundamentaba en la ingente recolección de datos a lo largo de los años y la primera estrella donde se centro la búsqueda fue la estrella Barnond. Aunque el anuncio del primer planeta extrasolar fue en 1995 cuando utilizando una técnica espectrometrica basada en el efecto Doppler se encontró un planeta orbitando alrededor de la orbita de la estrella Pegaso 51, también se detecto que este planeta estaba muy cercano a sus estrella.
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